CONDUCIR SEGUROS
Aprender a "manejar" las situaciones de emergencia sobre dos ruedas puede marcar la diferencia en cuanto a seguridad se refiere. Veamos cómo "movernos" en la ciudad, en el centro neurálgico de las insidias cotidianas.
Texto de Andrea Di Marcantonio

Desplazarse por la ciudad sobre dos ruedas, representa el mejor "sistema" para ahorrar tiempo, especialmente cuando los compromisos son muchos. Para alcanzar la escuela, el trabajo, una persona desde un extremo al otro de la ciudad, el escúter es el vehículo más práctico y veloz.
En nuestras "abarrotadas" ciudades, este vehículo circula en "enjambres", en un aparente "desorden ordenado" que sin embargo logra, con su extrema versatilidad, satisfacer las exigencias de los rider de cualquier edad, sexo y posición social.
Pero no es siempre fácil conducir en la ciudad … Las insidias ocultas son muchas y por lo tanto, para circular seguros, hace falta tener presentes algunas pequeñas pero fundamentales reglas para "quedar" en el margen de seguridad absoluto. Puertas de coche que se abren de repente, huellas de gasóleo sobre el asfalto, peatones indisciplinados, automovilistas despistados, pueden representar generalmente la "gama de peligro" para cada scooterista o motociclista; he aquí porqué dos ojos no alcanzan nunca para evaluar lo que ocurre delante y alrededor nuestro.
Trataré, en este espacio dedicado a la seguridad de guía, indicarles aquellas pequeñas reglas por las que, con un poco de malicia, lograrán sentirse más seguros cada vez que cabalguen su escúter...
Regla Nº 1: la posición de guía es fundamental para aumentar el "gradiente" de seguridad activo. Busto erguido, tomarse firmemente del manillar pero sin apretarlo demasiado, pies bien apoyados en la tarima pero, sobre todo, lo fundamental es tener una visibilidad a 360° del espacio circunstante. Estar sentados en un escúter significa sentirse parte de él: por ello el "asiento" no debe estar demasiado adelante sino bastante central, para favorecer la movilidad durante la marcha. Los brazos no tienen que estar "colgados" del manillar sino, al contrario, tienen que permitir una posición "dominante" sobre el vehículo; por ello tienen que abandonar cualquier "rigidez" del tronco, relajar la espalda (que tiene que estar levemente arqueada) y tratar de "sentir" su mejor posición. No existe una regla precisa, pero deberían sentirse libres en los movimientos y listos ante cualquier eventualidad. La reactividad ya es "mitad de la obra" si hablamos de seguridad de conducción.
Utilicen siempre los guantes y no escuchen a quienes les dicen que "exageran" en protegerse; si se produce un impacto o resbalan en el piso, estarán más seguros y sus manos no se arruinarán, visto que, a menudo, son lo primero que tocan el asfalto rudo. La chaqueta es fundamental: una buena prenda con protecciones interiores aumenta activamente la protección del busto, de los brazos, de los codos. ¡Mejor una chaqueta larga o en piel, resistente a la abrasión y a los "factores meteorológicos"!. Hay que eliminar taxativamente la chaqueta de vaqueros, en "falsa piel", en paño… ¡aquéllas que se ponen para ir de paseo! A las chicas les aconsejo que eviten la falda, lo sé, a ustedes les gusta…) ya que no garantiza ninguna protección. Es mejor si se llevan ropas para cambiarse en la oficina... ¡estarán igualmente bonitas!
¿Les parece que exagero? Después de muchos años de "movimiento" les puedo asegurar que protegerse sobre dos ruedas es fundamental.
Y después del vestuario, veamos cómo "intuir" ciertas situaciones de peligro. La puerta abierta improvisamente, es la más frecuente y peligrosa de las insidias ciudadanas.
Por ello, eviten transitar demasiado cerca de los coches alineados a una velocidad sostenida; ya 30 km./h son excesivos; es mejor en cambio mantenerse a 20/20 cm de distancia pero, sobre todo, aprender a "prevenir" el gesto del automovilista despistado. Una treta es, por ejemplo, observar los movimientos del conductor desde el espejo retrovisor interno del coche. O todavía, visto que todo ocurre a menudo en una fracción de segundo, observar siempre los movimientos del cuerpo del automovilista; por ejemplo si está hablando por teléfono, condición hoy prohibida por el Nuevo Código de la Calle, o bien si está discutiendo con alguien en el coche, o, peor aún - como a menudo ocurre - si está a punto de verter por la calle el contenido del cenicero… mientras está alineado en el tráfico. ¡Atención por lo tanto a los "movimientos" de quien conduce! Siempre.
Otra situación de peligro está representada por las huellas de gasóleo "dejadas" caer por algunos autobúses o TIR: generalmente, si no son demasiado despistados, sentirán en el aire el olor característico, lo que les avisa de la inminente presencia de huellas en el asfalto.
En ese momento entonces tienen que disminuir la velocidad y observar en el piso la tira oscura que se ve y que puede ser evitada si adoptarán un umbral de atención mayor en la conducción. En caso de pérdida de control, dejen ir el escúter hacia su trayecto y no intenten "seguirlo", sería un error grave para su incolumidad…
Otra insidia está representada por los coches que parecen aparecer de no se sabe dónde. Si ello ocurre, tienen dos opciones extremas: cambiar de repente el trayecto sin "desequilibrar" demasiado el orden del vehículo, o bien decelerar utilizando ambos frenos y nunca sólo el delantero. Recuerden que la mejor ABS, el sistema antibloqueo de las ruedas, está en sus manos… dentro de los límites posibles, está claro. Recuerden que la adherencia de su escúter varía según el tipo de asfalto o condición del piso; esto quiere decir que la "respuesta" del sistema frenante de su vehículo dependerá de si el asfalto está mojado o si hay suciedad en el piso.
Los peatones indecisos son otro peligro. El peatón debe ser siempre respetado, aunque se equivoque o no intuya sus movimientos dinámicos.
Dicho esto, recuerden disminuir la velocidad ante la presencia de una parada de autobús; a menudo, "aquellos" peatones aparecen improvisamente con consecuencias muchas veces dramáticas para ambos malaventurados. Respeten a las personas ancianas y a las mamás con niños o a las personas que llevan en sus manos las bolsas de las compras, aunque no crucen por las rayas blancas … El verdadero "dueruotista" también se reconoce por un comportamiento maduro. ¡Demos el buen ejemplo!
¿Qué falta todavía? Bueno, algún otro breve y "pequeño" consejo como, por ejemplo, controlar a menudo el desgaste de los frenos, la presión de las coberturas, el estado de las mismas, la fiabilidad de las suspensiones en el caso de una frenada de emergencia, la puesta a punto del vehículo en general.
Por lo demás, la experiencia les enseñará lo demás. Lo importante será su actitud hacia lo que les circunda o lo que ocurre, como ya he subrayado, en el radio de acción de lo que ven. Una conducción disciplinada, un vehículo siempre en buenas condiciones, pero, sobre todo, un umbral de atención "siempre atenta", evitará y reducirá drásticamente el riesgo de contacto, resbalón o error de su parte.
Lo sé, a menudo son los "otros" que se equivocan… Lo importante sin embargo es ponerse en la condición de saber manejar siempre todas las situaciones de emergencia, sin pánico o entumecimiento del cuerpo. Soltura sobre dos ruedas significa conducir más seguros pero, sobre todo, reaccionar tempestivamente a las desatenciones de los demás.
El casco por último, es el elemento que "certifica" su incolumidad. Utilicen cascos semi-integrales, (jet con visera y protecciones en la zona de las orejas) homologados y abandonen las peligrosas "escudillas". El casco siempre hará la diferencia… no cicateen sobre este "accesorio vital"; a menudo veo en la ciudad escúter de clase superior cabalgados por rider que visten elementos de pocos euros. Entonces, seamos serios: el casco siempre va bien anudado, ésta es una regla "banal" pero a menudo ignorada por muchos rider que lo visten desatado. A aquel punto es inútil, no cumplirá, en caso de accidente, con su "papel activo"
Por lo demás gocen "full time" las dos ruedas, objeto con el cual transcurrirán momentos inolvidables.
… ¡hasta la próxima!