HONDA STYLE
Texto y fotografía de Andrea Di Marcantonio

Desde siempre Honda ha propuesto diseños capaces de "recoger" consensos entre los rider del mundo entero. Lo demuestran la tecnología y los recursos al emprender caminos verdaderamente alternativos, que a menudo han provocado discusiones, ideas diversas para objetos nuevos, pensados bajo una óptica que mira hacia el futuro. Muchas de estas "expresiones" se traducen luego en auténticos éxitos, mientras que otras quedan simplemente como ejercicios de estilo. Este año en el Motorshow se han presentado novedades muy interesantes, como es el caso del maxiscooter "cubierto" o de la "superdeportiva" con monobrazo delantero, ideas que creo que encontraremos pronto en las carreteras de nuestra "bike passion"…
Entre las muy numerosas dos ruedas fabricadas por el coloso japonés, está la CBR 600 F, una auténtica cult-bike comercializada también en la versión Sport, que se caracteriza por una imagen agresiva pero en el pleno respeto del estilo Honda. Líneas netas y simples que se funden en un mix de color y formas suaves para un impacto emotivamente fuerte. Probé para ustedes la versión F, una moto que se diferencia de la Sport por algunos "retoques" cromáticos y técnicos realmente sutiles. Es muy simple comprender el concepto "F": prestaciones y carácter combinados a un confort para dos, desde siempre la mejor carta de presentación de la CBR 600 F. Ello significa no tener ninguna connotación extrema, ya sea por las características de conducción, que por la erogación de los caballos "propuestos" por el cuatro-cilindros jap de 599 c3. Con el montaje del silenciador Leovince con envoltura de carbono, "vuelve" sin embargo, una parte de aquel look de racing-replica, concepto caro para muchísimos rider, irrenunciable para muchos, aunque se trate de una moto concebida para pasear en pareja, recorriendo kilómetros tras kilómetros.
La línea de la versión "F" goza de una parte delantera agresiva con agarres dinámicos en la zona exterior/delantera, combinados al doble proyector, un ojo que escruta el horizonte sin temor. En la parte lateral, en cambio, encontramos dos extractores que favorecen la disipación del calor proveniente del ancho radiador, situado en el centro de la carena. Un punto importante de la CBR 600 F, es el equipo de inyección PGM-F1 combinado a la central ECU que integra tanto las piezas electrónicas de la inyección como el encendido digital. Piensen que esta ECU es más veloz en un 130% respecto a la versión precedente…
Otros detalles interesantes se refieren a la nueva caja del filtro (el aumento del volumen del air-box es de 6,6 a 8,1 litros), el starter automático con bypass, los engranajes de la distribución más resistentes, las bujías al iridio, el sistema de emisión de aire denominado AIS para "completar" la combustión de los gases, las más incisivas nervaduras en la cabeza de dirección, la horquilla más rígida y las suspensiones modificadas.
¿Pero cómo va esta CBR 600 F 2001?
El arranque está siempre listo incluso si la moto queda estacionada por algunos días en el garaje; además, el cuatro-cilindros Honda es silencioso y rápido para entrar en temperatura ofreciendo la máxima fluidez incluso en frío. La posición de manejo es cómoda tanto para el piloto como para el pasajero gracias a la conformación del sillín, en una única pieza. Los estribos del pasajero están colocados a la altura justa e incluso viajando muchos kilómetros, no se advierten entorpecimientos en las piernas. Por lo menos esta vez ha de sonreír quien está atrás …
La erogación del motor resulta excelente en todo régimen sin huecos o incertidumbres dignos de mención; la aceleración es ágil y las revoluciones suben rápidamente ante el mínimo pedido del comando. El poder de aceleración es bueno ya a las 4.000 revoluciones indicadas y la potencia llega progresivamente incluso "tirando" las marchas hasta el límite de la zona roja. Todo ello está seguido por un óptimo comportamiento del embrague (suave de accionar) y del cambio, con buen espacio y dotado de engranes suaves y sin tropiezos.
Ciclísticamente, la CBR 600 F goza de regulaciones soft, adecuadas entonces a la connotación menos racing de este modelo. La horquilla resulta bien equilibrada, como así también el mono trasero; habrá que revisar este último en el set-up, si se decidiese emprender una conducción más deportiva.
Y a la espera de probar la nueva VFR 2002, puedo asegurarles que esta versión "F" de la CBR está en condiciones de satisfacer un rango muy amplio de usuarios, entre los cuales el público femenino; ello gracias a la reducida altura desde el piso, pero sobre todo a la facilidad de conducción.