NEW NAKED, NEW STYLE…
Una nueva naked que lleva la firma de Yamaha: he aquí la Bulldog, la criatura para redescubrir el deseo y las ganas de la moto …

Texto de Andrea Di Marcantonio

¿Se acuerdan del placer de conducir una moto de verdad? Verdadera por la esencia, por aquel sabor de auténtica compañera de aventuras, viajes por programar para el período veraniego en compañía del pasajero …Todo esto, es cierto, forma parte de un pasado motociclístico que muchos han olvidado con la aparición de las veloces e intrigantes superdeportivas. Yamaha fue la primera que ha emprendido este "sendero" racing con la serie R, gama rica de tecnología, caballos y prestaciones ciclísticas que eran impensables hasta hace pocos años atrás.
Con la nueva Bulldog, el usuario podrá descubrir nuevamente el atávico "concepto moto", construido sobre sensaciones del pasado y el sentido de libertad sobre dos ruedas.
Disponible en tres colores (azul, plata y negro), la Bulldog posee todas las cualidades salientes de la muscle-bike: el aspecto fuerte, combinado a una motorización poco "comprometedora" para el piloto, son el cocktail ganador de la naked Yamaha.
Estéticamente sorprende el aspecto inusual, una mezcla entre acoplamientos cromáticos y chasis de castillete que sujeta la unidad de dos cilindros de 1.063 c3. El manubrio se extiende hasta el piloto para permitir un agarre firme pero, sobre todo, una posición de guía central con el busto sólo parcialmente "cargado" hacia adelante. El proyector circular, además, engloba la luz de posición, mientras que atrás del pequeño plexiglás está situada la instrumentación completa, formada por un taquímetro circular (con cuentarevoluciones integrado) y un display digital. No faltan una serie de luces de aviso de servicio. Se pueden mejorar los bloques eléctricos (a decir verdad poco acabados) mientras que las palancas están dotadas de útiles registros. La parte ciclística se sirve de una horquilla telescópica regulable en la precarga del muelle que cuenta con 130 mm de excursión, mientras que en el eje trasero encontramos un "mono" con horquilla oscilante (en este caso la excursión es igual a 113 mm). El chasis es robusto gracias al castillete que se extiende desde el tubo del sillín hasta la parte de atrás del cilindro trasero. El propulsor Yamaha cuenta con el esquema de dos cilindros en "V" (95x75 los valores de alesaje y carrera) refrigerado con aire con una distribución SOHC; fuerte de un momento de torsión interesante (9 kg./m a 4.500 revoluciones), es capaz de erogar 65 CV a 5.500 revoluciones, una potencia modesta pero muy acertada para esta naked Yamaha. No son bellísimos los dos escapes estándar de acero, mientras que el sillín ofrece un confort superior con una altura de 812 mm, no excesiva pues para los rider de baja estatura.
En la carretera, la Bulldog se deja conducir con placer gracias a un excelente momento de torsión presente en todos los regímenes; se va desde las 2.000 revoluciones indicadas y no hay que "trabajar" demasiado con el cambio, vista la generosa progresión del dos cilindros japonés. El motor fluido y listo en toda ocasión, gracias a un engrane bien equilibrado entre una relación y la otra. Sólo alguna "incerteza" en la facilidad de maniobra del cambio en el "transitorio" cuarta/tercera, mientras que el comportamiento del embrague es óptimo. En la autopista se pueden mantener los 140 km./h sin sufrir excesivas y fastidiosas turbulencias, mientras que para una velocidad superior, se necesitaría un plexiglás más protector.
La mole está y se siente, especialmente en las maniobras de parada pero, una vez que se recorrieron los primeros metros, casi se olvidan los 230 kg. en seco de la naked Yamaha; en la ciudad se mueve bastante ágilmente, a pesar de que la advertencia mayor resalta una vez dejada la cinta de asfalto rectilíneo …
En los recorridos mixtos, como en los caminos de montaña, nos podemos divertir inesperadamente no obstante la mole; claramente la Bulldog resulta un poco pesada en los cambios y no se puede pretender demasiado, pero el poderoso "tiro" del propulsor ayuda mucho en los tramos más "manejados".
Es bueno el comportamiento de la horquilla, suave en el primer tramo, que se precarga si se decide conducir más rápidamente y en recorridos planos con curvas radiales.
También en el adoquinado de la ciudad, se advierte el trabajo de "filtro" de la horquilla y mono trasero; si se viaja a menudo en pareja por la ciudad, es mejor dar más "soltura" al mono trasero, para evitar respuestas excesivamente "decididas"…
Y por último el sistema frenante, siempre generoso no obstante una no excesiva modulabilidad del sistema delantero, compuesto por dos discos de 298 mm.
La Bulldog llega en un momento donde las "reinas" de la carretera son las race-replica; pero esta moto nace para quienes sienten el deseo profundo de redescubrir las ganas auténticas del andar sobre dos ruedas.

FICHA TÉCNICA
Configuración técnica dos cilindros a V
Alesaje x carrera 95x75 mm
Cilindrada 1063 c3
Distribución SOHC
Potencia y Momento de torsión 65 cv a 5.500 rev./9 kgm a 4.500 revoluciones
Relación de compresión 8,3:1
Alimentación Mikuni BSR de 37 mm
Refrigeración aire
Lubricación cárter húmedo
Encendido electrónico digital TCI
Embrague multidisco en baño de aceite
Arranque eléctrico
Inclinación del tubo del sillín nd
Distancia entre los ejes 1.530 mm
Altura del sillín 812 mm
Suspensión delantera horquilla telescópica/excursión 130 mm
Suspensión trasera horquilla oscilante/excursión 113 mm
Llantas 5 rayos
Coberturas del. 120/70x17" - tras. 170/60x17"
Sistema frenante delantero 2 discos de 298 mm
Sistema frenante trasero disco de 267 mm
Capacidad del tanque 20 litros
Peso declarado en seco 229,5 kg.